Nuevo libro de Caja de Arena en castellano

El psicólogo Jose Luis Gonzalo Marrodan ha publicado junto al psiquiatra Rafael Benito el segundo libro en castellano que existe sobre la Caja de Arena.

La armonia relacional. Aplicaciones de la caja de arena a la traumaterapia es el título en el que se intuye lo que nos encontraremos al leerlo. El foco de esta publicación está en el trabajo vincular, en el trabajo reparador tan necesario para aquellas personas, adultas o niños que han sufrido traumas. Es un libro que invita a más de una lectura. La primera para entender el modelo de la Traumaterapia en el que se aplica la técnica de la Caja de Arena, en esta ocasión. Y la segunda para poder centrarse más en el detalle de cada fase, cada paso que se propone.

Es un libro que nos invita a profundizar más en los abordajes a las personas que han sufrido traumas. No solo Traumas con T mayúscula, sino también de los traumas con t minúscula que en ocasiones suceden y pasan desapercibidor. Es un libro que invita de nuevo a reflexionar sobre el trauma complejo y formas de abordarlo.

En este libro se relaciona el neurodesarrollo con la terapia, facilitándonos entender que lo que hacemos en consulta y cómo lo hacemos tiene implicaciones no solo en el día a día de los pacientes sino en su desarrollo neuronal y en su futuro.

Como se ha podido intuir, no se trata de un libro introductorio ni a la técnica de la Caja de Arena, ni a la terapia con persona con traumas. Para ello es necesario consultar con otros libros del autor o de otros expertos.

 

 

 

 

El Proceso de Terapia en la Caja de Arena

El proceso y la Caja de Arena

“¡Quiero estar bien ya!, ¡Quiero quitarme la ansiedad ya!, ¡Quiero que mi hijo cambie ya!”.

Estos mensajes, bien de una forma explícita o implícita, son frecuentes en las consultas de los psicólogos. Seguramente son igual de frecuentes en las consultas de cualquier profesional de la salud.

No descubro nada nuevo, si digo que vivimos en la sociedad del ¡Ya! La publicidad, la televisión, los medios de comunicación, Internet, han conseguido que nuestras sociedades se transformen en enormes factorías de consumo de lo inmediato. Todo tiene que ser rápido, el deseo debe satisfacerse inmediatamente. Se nos ha enseñado y hemos aprendido que todo debe ser ¡ya!, acción y reacción.

Las circunstancias de la vida que requieren tiempo, parecen incomodarnos, molestarnos. Solemos considerarlas como algo secundario, pesado, aburrido, innecesario…

Aprender requiere tiempo, el amor requiere tiempo, el desamor, por cierto, también. Curarse bien un resfriado, la buena amistad, equivocarse, darse cuenta, un buen libro. Resulta que la mayoría de las cosas que merecen la pena requieren su tiempo.

En psicología, la mayoría de los trastornos, de los problemas, se van fraguando con el paso del tiempo. La mala comunicación interpersonal, el apego no percibido por el niño, la ansiedad, la “mala conducta en clase”, los problemas de pareja, son circunstancias que requieren del paso del tiempo para convertirse en problemas.

Siempre que he buscado seguir formándome profesionalmente, es decir, continuamente, he intentado encontrar las mejores técnicas, las más eficaces, las que sanen más rápidamente a los pacientes. Pero es ahora cuando empiezo a darme cuenta del valor de la palabra proceso. La psicología es proceso, la vida es proceso. Las personas enfermamos por un proceso, amar es un proceso, criar a los hijos es un proceso.

Las tres primeras acepciones de la RAE (http://www.rae.es/) para la palabra proceso son:

  1. m. Acción de ir hacia delante.
  2. m. Transcurso del tiempo.
  3. m. Conjunto de las fases sucesivas de un fenómeno natural o de una operación artificial.

Las técnicas de tratamiento en psicología, requieren de un proceso. Entender, incorporar, practicar…, da igual el modelo psicológico desde el que se trate al paciente. Muchas de las técnicas de intervención requieren tiempo y práctica para conseguir su eficacia.

La Caja de Arena, como herramienta técnica de tratamiento, es uno de los más hermosos, fascinantes, misteriosos y eficaces métodos de trabajo terapéutico tanto con niños, como con adultos. Como toda herramienta terapéutica, hay pacientes con los que funciona mejor y otros que no se benefician especialmente de su uso. En mi experiencia, siempre que un paciente elige la Caja de Arena, sea niño o adulto, como una de sus herramientas de trabajo, siempre, ocurre un proceso. Un camino íntimo y personal, por el que el paciente transita, que le lleva a un cambio. Requerirá más o menos tiempo, más o menos sesiones, más o menos Cajas, pero al final el niño o el adulto implementan un cambio positivo en su proceso terapéutico.

La mayoría de las veces, como terapeuta, además de apoyar y acompañar, sólo puedo establecer hipótesis, sobre cuál ha sido el proceso que ha transitado el paciente. Qué ha “puesto en juego” en sus Cajas de Arena. Mediante las imágenes (trato siempre de fotografiar, con permiso de mis pacientes, sus diferentes cajas), consigo hacerme una idea de los elementos psicológicos y emocionales, los símbolos y los cambios que el paciente ha desarrollado en sus cajas.

De lo que estoy completamente seguro es de que el trabajo terapéutico con Caja de Arena siempre promueve un cambio, un movimiento que transforma positivamente al individuo.

Convencer a los pacientes, o a los padres de los pacientes de que su malestar forma parte de un proceso y de que su mejoría o su curación forman parte del mismo proceso, es de las cosas más fundamentalmente difíciles que encuentro en mi trabajo.

Sin duda, La Caja de Arena es una poderosa herramienta que permite mostrar al paciente, que su vida “es un proceso” y que su sanación es y está en el proceso.

Juan José García Gutiérrez

Psicólogo – Terapeuta de Juego

 

Septiembre 2017

PRESENTACIÓN DE LA CAJA DE ARENA

No sé en qué momento ni gracias a quién la descubrí. Sé que desde los primeros momentos que oí acerca de ella me resultó sugerente. En mi imaginación me transportaba a un mundo mágico, donde el juego, lo liviano y divertido estaba cargado de profundidad y simbolismo. Donde se podía hacer, armar, construir y descubrir… todo esto tiene mucho que ver conmigo. Así que investigué. No hay mucha bibliografía en español sobre el tema. De hecho, sólo hay un libro.

Así que seguí investigando, y gracias a Google, encontré varios artículos, tesinas, páginas de organizaciones internacionales en diversos idiomas. En el mundo anglosajón la Técnica de la Caja de Arena , Sandplay o Sandtray tiene mucha relevancia. Existen incluso tiendas online que venden conjuntos de miniaturas y kits básicos para aquellos que quieran comenzar.

A groso modo, están los que defienden el uso de la técnica de la Caja de Arena, en este caso Sandplay en inglés, como un proceso en el que el instrumento es considerado un puente entre el mundo inconsciente y consciente del paciente y en el que la secuencia de varias cajas a lo largo de varias sesiones genera un proceso de identificación entendido en términos Junguianos.

Y por otro lado, los que usan la técnica como herramienta dentro de un proceso de cambio, pudiendo ser este de diversas orientaciones psicológicas y filosóficas al servicio de los más variados fines. Así, en otros países, está técnica se utiliza en la orientación educativa, en el coaching, en el counselling, en el trabajo social y en la psicoterapia con niños, con adultos, con parejas y familias, ya sea en un espacio grupal o individual. En este caso, los puristas no lo llaman Sandplay, sino Sandtray.

En España, por ahora,  somos mucho más sencillos. Vamos lento, pasito a pasito y la denominación que utilizamos para todo es la “Caja de Arena”. Aunque a decir verdad, el término aunque sugerente, se me queda algo corto en cuanto a hondura. Me falta recoger lo intrínseco a la Técnica de los Mundos o Worldtechnique que denominó Margaret Lowenfeld antes de que Dora Kalff  desarrollase el Sandplay. Porque no solo se trata de una caja de arena, que bien puede, o podría, ser para los gatos, sino de un espacio para expresar nuestros mundos, nuestros conflictos internos y externos con las manos, con las miniaturas, utilizando los recursos de la creatividad, simbología y pensamiento mágico. Así que si me permitiese crear una palabra a la medida, una denominación, de lo que es para mí esta técnica terapéutica sería “Mundos en la Arena”.

Con esta herramienta, hay que lanzarse al vacío. Dedicarle recursos antes incluso de saber si va a ser una de nuestros instrumentos en la terapia. Hay que dedicarle un espacio específico en la consulta , ya que necesitará de una caja, una estantería o más de una, llena de miniaturas que iremos consiguiendo de aquí y allá para lograr una amplia colección donde el paciente podrá elegir. Así que también le tendremos que dedicar tiempo. No es inmediato. Una vez salvado ese primer obstáculo… a usarla. Es, en ese preciso momento, en el que se pone en práctica, cuando uno se da cuenta de la verdadera potencia de la prueba.

Es fácil,tan fácil como jugar en la arena . Eso hace que la persona no se sienta amenazada. Automáticamente se genera, si el terapeuta lo permite, un espacio seguro y de confianza. De concentración. Da igual la edad que tenga el paciente, que parece que  estamos viendo a un niño de 5 años  tranquilo y ensimismado en su juego. Armando, creando, generando. Se trata de un acceso o acercamiento que, de una manera simbólica y no amenazadora, nos abre la puerta a aspectos emocionales, a creencias, a actitudes, etc. Decimos cosas sin decirlas. Se trata de una herramienta proyectiva.

Se produce una toma de conciencia a partir de una experiencia no verbal. El paciente mueve, toca, siente, oye, ve. Activamos de manera simultanea varias áreas cerebrales potenciando el aprendizaje y las ponemos a disposición del desarrollo personal.El paciente construye y transforma su mundo subjetivo dotándolo de nuevos significados que posibilitan la resolución de los conflictos. Generando nuevas conexiones neuronales, abriendo nuevas posibilidades y alternativas, en definitiva.

Me permito insistir, “y es fácil para el paciente”. Sin embargo, debo añadir que no tanto para el terapeuta. Que necesita tener seguridad en el proceso y en la herramienta. Que necesita mantenerse casi siempre un pasito detrás del paciente. Apoyándole. No tirando de él. No hacer, es tan o más difícil que hacer. No intervenir, mantenerse en silencio y presente a nivel racional y emocional es una actitud que requiere de aprendizaje previo.Bueno, nadie dijo nunca que fuese fácil. Ni siquiera que tuviese que serlo. Pero, para nosotros, profesionales. ¿Qué supone en realidad ese grado añadido de dificultad, cuando su potencia como herramienta es tan abrumadora y tan útil?. Cuando nos ayuda tanto a ayudar.

Por mi parte, seguiré investigando.

Madrid. Noviembre 2015

 

Silvia Diana Jens.

 

Psicóloga Nº col M-17828

Especialista en Psicoterapia Gestalt y Familiar

Especialista en Psicología Infantil

 

https://es.linkedin.com/in/silviadianajens

La Caja de Arena como juego

La primera referencia sobre juegos que existe es del año 3000 a.c. Los juegos son parte esencial de la experiencia humana y están presentes en todas las culturas.

Probablemente, las cosquillas, combinadas con la risa, sean una de las primeras actividades lúdicas del ser humano, al tiempo que una de las primeras actividades comunicativas previas a la aparición del lenguaje.

Jugar puede que sea una actividad intrínsecamente humana, previa incluso a que nuestra especie llegara a ser “humana”. Jugar a pelear, danzar o dibujar son también actividades lúdicas, que los últimos estudios antropológicos atribuyen incluso a los homínidos coetáneos o anteriores a nuestra propia especie.

 

“Músicos”: pintura del Paleolítico Superior (35-30000 años) creada en Tassili N’Ajjer, un área montañosa en pleno desierto del Sahara, en el sudeste argelino.

(Fuente: www.20minutos.es).

 

Cuando Margaret Lowenfeld, a principios del siglo XX, desarrolló la idea y posteriormente la técnica de “La Tecnica de los Mundos” para el trabajo terapéutico con niños, ella llevaba tiempo observando el juego de estos niños.

Sin importar la edad, el juego tiene muchos beneficios. Es divertido, educativo, creativo, alivia el estrés y fomenta las interacciones y la comunicación social positiva. Probablemente los seres humanos dedicamos toda nuestra vida a jugar, en un sentido extenso del término.

La Técnica de los Mundos, se convirtió en el Sandplay, gracias a Dora Kalff y la influencia decisiva de Carl Jung.

En la arena, los niños y los adultos proyectan su mundo interior, aquello que les está pasando, “ponen en juego” su vida. La Caja de arena permite al niño y al adulto contemplar su realidad, operar sobre ella y finalmente transformarla de una forma creativa y positiva, hacia algo mejor, más sano y más adaptado a su entorno.

Caja de Arena, de un proceso de Sandplay
(Fuente: propia)

Este blog «Mundos en la Arena», pretende ser un escaparate de ideas y conocimientos sobre la técnica de la Caja de Arena. Propondremos actividades formativas e informativas sobre esta apasionante técnica, para difundir, perfeccionar y profundizar en esta valiosa herramienta terapéutica.

Bienvenidos.

José García Gutierrez

Psicólogo-Terapetua de Juego

Noviembre 2016